sábado, 7 de enero de 2012

ORACIÓN DE PROTECCIÓN


En el nombre del Padre, en el nombre del Hijo y en el nombre del Espíritu Santo;

sello y protejo con el poder de la Sangre de Jesucristo el Señor,

mi consciente, inconsciente, subconsciente;
mi razón,
mi corazón,
mis sentimientos,
mis emociones, mis sentidos,
mi ser físico,
mi ser biológico,
mi ser psicológico,
mi ser material,
mi ser espiritual;
todo lo que soy,
todo lo que tengo,
todo lo que puedo,
todo lo que sé,
todo lo que amo;
queda sellado y protegido con el Poder de la Sangre de Cristo el Señor.

Sello; mis planes, proyectos, sueños, ilusiones, viajes, enfermedades;
todo queda sellado y protegido con el poder de la sangre de Jesucristo el Señor.

Me escondo en la llaga del costado herido de Jesús.
Sello y protejo;
mi persona,
mi familia,
mis posesiones,
mi árbol genealógico,
todo queda sellado y protegido con el poder de la sangre de Jesucristo el Señor.

Me escondo en la llaga de la mano derecha de Jesús.
Me escondo en la llaga de la mano izquierda de Jesús.
Me escondo en la llaga del pie derecho de Jesús.
Me escondo en la llaga del pie izquierdo de Jesús.
Me escondo en la llaga del costado herido de Jesús.
Me escondo en el Corazón Inmaculado de la Santísima Virgen María para que nada ni nadie puedan provocar ningún daño;

AMEN.

viernes, 6 de enero de 2012

EPIFANÍA DEL SEÑOR



"Alégrense, querídisimos hermanos en el Señor; de nuevo les digo: alégrense, ya que en breve espacio de tiempo, después de la solemnidad del Nacimiento de Cristo, ha brillado la fiesta de su manifestación, y el mismo Jesús a quien en aquel día a luz la Virgen, hoy lo ha conocido el mundo. El Verbo hecho carne dispuso de este modo el origen de su aparición entre nosotros: que, nacido Jesús, se manifestara a los creyentes y se ocultara a sus perseguidores. Por eso ya desde entonces los cielos publicaron la gloria de Dios, y la voz de la verdad se extendió por toda la tierra, cuando, por una parte, el Éjercito de los Ángeles se mostraba para anunciar el Nacimiento del Salvador, y, por otra, la estrella conducía a los Magos para que le adoraran. Así se verificó que desde Oriente hasta Occidente resplandeciera el nacimiento del verdadero Rey, ya que, por medio de los Magos, los reinos de Oriente conocieron la verdad de los sucedido y no quedó oculto al imperio de los romanos. La crueldad de Herodes, pretendiendo dar muerte en su cuna al Rey que le infundía sospecha, contribuía, sin pensarlo ni quererlo, a esta difusión de la Fe. Mientras Herodes se dedicaba a cometer un crimen, detestable y procuraba, por la matanza de los Inocentes, deshacerse de aquel Niño para él desconocido, la fama de esta matanza publicada por todas partes del Nacimiento del Rey de los Cielos. La nueva se difundió tanto más pronto y con tanto mayor prestigio cuanto más increíble fue la señal prodigiosa del Cielo y más cruel la impiedad del perseguidor. Entonces también el Salvador fue llevado a Egipto, para que aquellos pueblos, entregados a los antiguos errores, se dispusieran, mediante una gracia oculta, a recibir su próxima salvación, y para que, aun antes de rechazar las viejas superticiones, ofreciera ya aquel país morada a la Verdad. Justamente, amadísimos hermanos, es honrado en el mundo entero con una dignidad especial este día consagrado por la manifestación del Señor. Por eso debe brillar en nuestros corazones con un resplandor especial para que veneremos el orden de estos acontecimientos no sólo creyendo, sino también entendiéndolos. Cuántas gracias debemos dar al Señor por la iluminación otorgada a los paganos, lo muestra la misma ceguera de los judíos. ¿Qué hay tan ciegos y tan extraños a la luz como estos sacerdotes y escribas de Israel? a las cuestiones de los Magos, a la pregunta de Herodes sobre el testimonio de la Escritura acerca del lugar donde había de nacer Cristo, respondieron con el oráculo prófético lo mismo que indicaba la estrella en el Cielo. Ésta, ciertamente, habría podido conducir a los Magos con sus indicaciones, como lo hizo enseguida, hasta la cuna del Niño, dejando a un lado Jerusalén; pero no sin motivo, para confundir la dureza de los judíos, fue conocido el nacimiento del Salvador no sólo por el camino que mostraba la estrella, sino también por la declaración de los mismos judíos. Así pues, la palabra profética pasaba ya a los paganos para instruirlos y los corazones de los extraños se disponían a conocer a Cristo anunciado por los antiguos oráculos. Los judíos infieles, por el contrario manifestaban con sus labios la verdad, pero guardaban la mentira en su corazón. Rehusaron conocer, en efecto, con sus ojos lo que habían indicado por medio de los Libros santos; de modo que no adoraron al que se humillaba en la debilidad de la Infancia y crucificaron más tarde al que resplandecería por el poder de sus obras."

Fuente: Homilía 2, 1-2 de San León Magno, Doctor de la Iglesia.Periódico Católico Sagrada Familia

jueves, 5 de enero de 2012

DE LA ENSEÑANZA DE LA VERDAD



1.- ¡Dichoso el hombre a quien la Verdad misma enseña, así como ella es, por medio de figuras y voces que mueren¡ El pensamiento y el sentido con frecuencia nos engañan, y poco es lo que ven. ¿De qué sirve cavilar tanto acerca de cosas ocultas y oscuras por cuya ignorancia no se nos reprenderá en el Juicio? Gran tontería es el descuidar lo útil y necesario por atender a lo curioso y dañoso. De verás que tenemos ojos y no vemos.

2.- ¿Qué nos importan a nosotros los géneros y las especies? El hombre a quien habla el Verbo Eterno, de muchas opiniones se desenreda. Porque todo viene de ese verbo Eterno, y todo dice una sola cosa: el principio, el cual nos habla. Sin él nadie entiende, ni juzga bien. Firme tiene su corazón, en Dios descansa tranquilo, el hombre para quien todas las cosas son una sola, las reduce todas a una sola y las ve todas en una sola. ¡Oh Dios que eres la verdad¡ Haz que esté unido a ti con un amor eterno. A menudo me aburro de oír y de leer tantas cosas. En ti está todo lo que quiero, y todo aquello porque suspiro. Que callen todos los maestros, que todas las criaturas enmudezcan en tu presencia; sólo tú háblame.

3.- Cuanto más unificado esté uno internamente y más simplificado exteriormente, tanto más cosas y tanto más profundas entiende sin trabajo; porque arriba recibe la luz para entenderlas. Un alma pura, sencilla y constante, no se disipa entre muchas ocupaciones; porque todo lo hace por el honor de Dios, procurando no ocuparse en la busca de sí misma. ¿Quién te estorba y te molesta más que los afectos inmortificados de tu propio corazón? Una persona buena y piadosa primero dispone en su interior aquellas obras que exteriormente tiene que hacer. No la arrastra su mala inclinación a ejecutarlas; al contrario, la hace doblegarse al imperio de la recta razón. ¿Quién sostiene más dura lucha que aquél que trata de vencerse? Nuestra ocupación debiera consistir en vencernos, en hacernos cada día más fuertes que nosotros mismos, en ir mejorando un poco todos los días.

4.- Toda perfección de esta vida va junta con alguna imperfección; y ninguna de nuestras concepciones está libre de oscuridad. El humilde conocimiento de ti mismo es camino más seguro para llegar a Dios que las profundas investigaciones de la ciencia. No es reprobable la ciencia, ni ningún otro conocimiento más sencillo de alguna cosa buena en sí y ordenada por Dios; pero siempre hay que preferir la buena conciencia y la vida virtuosa. Más como muchos ponen más empeño en adquirir el saber que en vivir bien, a menudo se extravían, y aprovechan poco, y aun casi nada.

5.- ¡Oh, si tan activos fueran para arrancar de raíz los vicios y cultivar las virtudes, como lo son para suscitar disputas, no habría tantos pecados y escándalos entre el pueblo, ni tanta relajación en los monasterios¡ Seguramente que el día del Juicio no se nos va a preguntar que leímos, sino que hicimos; ni qué tan bien hablamos, sino que tan religiosamente vivimos.Dime:¿Dónde están todos aquellos señores, todos aquellos maestros que tan bien conociste cuando aún vivían y en sus estudios florecían? Ya otros ocupan sus canongías, y quién sabe si de ellos se acordarán. En vida parecían valer algo; ahora ya no hay quien hable de ellos.

6.- ¡ Oh, qué pronto pasa la gloria del mundo¡ ¡Ojalá que su vida hubiera sido conforme a su saber¡ Entonces sí habrían estudiado como se debe.¡Cuántos del siglo se pierden por la vana ciencia, por cuidarpoco de servir a Dios¡Como prefieren la grandeza a la humildad, piensan puras vanidades.Pero es verdaderamente grande el que tiene gran caridad.Es realmente grande el que para sí mismo es pequeño, teniendo en nada todas las alturas del honor.Es verdaderamente sensato el hombre que por ganarse a Cristo considera como estiércol todo lo terrenal.Por fin, es verdaderamente sabio el hombre que hace la voluntad de Dios, renunciando a la suya propia.

Autor: Tomás de Kempis

miércoles, 4 de enero de 2012

Hijos míos



"Hijos míos, que nadie los engañe: el que practica la justicia es justo, como Dios mismo es justo. Pero el que peca procede del diablo, porque el diablo es pecador desde el principio. Y el Hijo de Dios se manifestó para destruir las obras del diablo. El que ha nacido de Dios no peca, porque el germen de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque ha nacido de Dios. Los hijos de Dios y los hijos del diablo se manifiestan en esto: el que no practica la justicia no es de Dios, ni tampoco el que no ama a su hermano." 1Jn 3, 7-10

martes, 3 de enero de 2012

HIJO DE DIOS




"Hijo de Dios, recibe hoy toda la gloria, la honra y el honor" "En los cielos y en la tierra sea por siempre alabado el Corazón amoroso de Jesús Sacramentado"

lunes, 2 de enero de 2012

Maria Madre de Dios


 Solemnidad: 1 de Enero

Dice Jesús: "Por María he venido a ustedes y por María
quiero engendrarlos por mi Gracia para hacerlos vivir de mi Vida.

María esta asociada a todos mis Misterios porque Yo quise que
cooperara a ellos del modo más excelente. La voluntad de María
ha dependido siempre y por completo de la Mía, con toda la plenitud
y perfección convenientes.

La perfección de mi criatura consiste en adherirse a Mí con toda su voluntad,
con todo su espíritu, con todo su corazón y con todas sus fuerzas.
María sobrepujó a todos los que con más perfección así lo hicieron o lo harán.

La vida de María se desarrolló encerrada totalmente en mi Voluntad...
Esa palabra: esclava, dice sin comparación alguna, mucho más de lo que
pueden imaginarse. Es la gran palabra de la criatura arrodillada ante Mí;
palabra de adoración, de sumisión, de acción de gracias; don completo de sí misma;
consentimiento a todo lo que Yo soy, a cuanto Yo quiero; práctica de mi Evangelio,
docilidad a mi Espíritu Santo y, como consecuencia de ello, el constante cumpliento
de la Voluntad del Padre. Esa palabra es el resumen de mi Reinado perfecto en el
alma y constituye el contrapeso más diametralmente opuesto al pecado.

¡Esclava por amor libre y voluntario¡ Yo quisiera que esa fuera la vida en la tierra
de cada uno de ustedes, con María; que se dejarán formar con su Madre Celestial;
que vivieran en Ella y Ella en ustedes por sus pensamientos, su voluntad, su amor;
que no hicieran ya nada sino en Ella y con Ella, y que siempre los encontrará Yo,
inseparables de Ella. Eso constituiría su alegría y su gloria: Ella los llevaría
siempre consigo y consigo los ofrecería a Mí.


Porque, ustedes lo saben muy bien, María está tan perfectamente unida a Mí
que ya más no es posible: lo estuvo toda su vida y desde entonces esta asentada
y consumada en la más perfecta e íntima unión que Conmigo pueda tener una pura
criatura. Cuando encuentran a María, van a María, no pueden dejar de
encontrarme a Mí.

¿No han observado lo que suele sucedera todos los que me aman?,
¿qué temor tienen de arrebatarme algo o de que puedan detenerse en sí mismos, por
poco que sea, desviándose de Mí? Si admiten o reciben alguna cosa, es sólo para servirme
de medio, o para ayudarme a penetrar en las almas, o para conducirlas a Mí.

No hay nada que Yo quiera que no lo quiera también Ella y en la misma medida y modo que
Yo lo quiera; pero no por su propia voluntad, sino porque se adhieren a Mí plenamente.

Hay entre Mí y María, tal unión y afinidad, que no puedo expresárselos, porque no podrían
comprenderla. María es la obra maestra de mi Gracía en mi criatura. No teman venir
a Mí por María; en la eternidad podrán apreciar los bienes tan grandes que de esa práctica les
han venido.

Si quieren formarse en mi Vida y en María, me glorificarán a Mí mismo por la Fe en mis
Divinos Misterios, según la parte que en ellos se ha dado a María; y eso constituirá para
ustedes un acto de humildad, de obediencia y de caridad, un reconocimiento de los
privilegiados con que la he recompensado, llenándola, colmándola, de innumerables gracias.
No hay ninguna formación espriritual más completa, más fácil, más plena, más sencilla,
ni que mayor gozo y mayor gloria me procure y que más aproveche al alma.

Les he dado por Madre a María. Consideren lo que Ella fue para Mí, y hasta que extremo
he llegado a amarlos, para darles por Madre a la que Yo escogí y tomé para propia Madre
mía. ¡Qué privilegio tan incomparable! Yo quisiera que pensarán siempre en él.

Quisiera que vivierán con María como verdaderos niños. En Ella los formará mi Espíritu
Santo; en Ella vivirán de mi Vida y pensarán, obrarán, querrán y amarán conforme a mis
enseñanzas. María ha grabado en su Inmaculado Corazón mi Vida, mi Imagen, Mi Evangelio.
Todo ello lo encontrarán en su Corazón; Su Purísimo Corazón será su refugio, y en este
corazón sin mancha, abismo de Pureza, podrán sumergirse con todas sus miserias para sacar
de él y una vida de santidad y amor.

Tal vez esta formación les parezca un poco díficil al principio; pero perseveren
confiadamente, que pronto serán recompensados por todo lo que hayan tenido
que esforzarse, al sentirse inavadidos de una íntima paz, y de tal y abundante Fuerza
sobrenatural, que experimentarán la necesidad comunicar a los demás el secreto de la
devoción a María.

Esto es lo que descubrí a mi gran amigo, San Luis María Grignion de Monfort, que tanto se
distinguió en esta devoción. Pero no sólo es a él a quien la he pedido y prometido por Ella
abundantes auxilios, sino a todos los que están leyendo. ¡Serán dichosos si pueden comprender
esto y un toque interior de la Divina Gracia los impulsa a emprender esta devota práctica que
tanto provecho les ha de traer¡

Empiecen por una determinación íntima de hacerlo todo por María; reconozcan su impotencia
para glorificarme por ustedes mismos como conviene, y vean la excelencia de esta Santísima
Vírgen que está por encima de todos los Ángeles y santos juntos.

Procuren luego, a menudo, renovar esa determinación en su presencia. Aún con manifestaciones
exteriores, como mirar su santa imagen, besarla, decirle con fórmulas breves o con afectos
interiores, el impulso de su corazón, que cada vez los llevará a una unión más íntima con Ella,
los hará más suyos y les atraerá nuevas gracias, con el incremento de su amor.

El trato con almas buenas nos hace buenos; cosa probada es ésta y frecuentemente lo habrán
experimentado. Poco a poco se adoptan los modales, el tono, el aire, y sobre todo los gustos,
juicios, apreciaciones y cualidades atractivas de aquél a quien se ama y con quien se vive una
gran amistad.

Lo mismo les sucederá con María: si viven en continua unión con Ella, no encontrando en Ella
nada que no sea según Jesús, se sentirán impulsados a conducirse como Ella. ¡Pruébenlo, que
Yo les prometo que les haré vivir una nueva vida por ese medio¡

Lo que muchas veces les falta, es la perseverancia. Bien que lo sabe el demonio; y aun asi, uno
de los trucos que emplea es ver la manera de desparramarlos en la práctica del bien. Muchas
veces los mueve a hacer muchas cosas buenas que vengan a impedirse unas a otras, para
agotar sus fuerzas y disiparlos al mismo tiempo.

Pero si acuden a María, en Ella encontrarán ampliamente todo lo que su alma necesita y la
realización de todo aquello por lo que sienten atractivo, con la mayor sencillez. Vivirán la vida
de infancia espiritual, a la que Yo he prometido con tanto ahínco la humildad, la obediencia y
la caridad. en el corazón de María encontrarán, ya desde este mundo, un anticipo al paraíso.

Sean firmes, con mi Gracia; aunque al principio puedan encontrar desgana o hastío. Nada
disgusta tanto a satanás; y hasta que estén bien afianzados en María, él hará cuanto pueda
para apartarlos, levantando dificultades y tramando mil mentiras, inspirándoles muchas veces
tedio y fastidio. No se dejen, perseveren con confianza; hagánlo así para Gloria Mía.

Lo podrán hacer bien, porque es muy cierto que Yo amo a María, con un Amor más grande
que el que tengo a cualquier criatura: la amo, porque es la más santa y la más pura; la amo,
porque ha sido objeto de mi Divina elección y predestinada para este fin; la amo, porque es
mi Madre... ¡Oh, si supieran lo que mi Corazón encierra en mi Madre¡ Ustedes que, aunque
malos e imperfectos, aman tanto a sus madres, bien pueden imaginárselo.

Aún cuando no sintierán el menor gusto o devoción, aunque se creyerán objeto de horror y
repulsión para Mí, simpre pueden venir a esconderse en mi Madre. ¿No la llama mi Iglesia
"Refugio de los pecadores"? Bien seguros pueden estar de que María no los va a rechazar.
Es su misión recibir a los que nopueden venir a Mí: Cubiéndolos con su manto virginal, les
hace ver sus manchas y fealdades, y les inspira un gran horror al pecado.

Vengan pues, a María, en cualquiera que ustedes se encuentren: Ella les comunicará la gracia
que para ustedes le he dado; porque María está "llena de Gracia", recibida de mi plenitud, no
solamente para Ella, sino también para ustedes.

Es María un depósito donde encontrarán cuanto les sea necesario para descubrir y desbaratar
los ataques de sus enemigos, hasta tal punto que, si satanás los encuentra firmes en recurrir
a María, huirá de ustedes, porque sabe que está Vírgen bendita hace que se vuelvan contra él
sus emboscadas".

Fuente: Escrito de inspiración privada por P.M. Sulamitis +1940
con aprobación de S.S. Pío XII.
Vida Sobrenatural, con Lic. Ecl. del Obispado de Salamanca, España.
Periódico Católico Sagrada Familia

domingo, 1 de enero de 2012