viernes, 13 de enero de 2012
ORACIÓN DE LA SANGRE DE CRISTO
Señor Jesús, en tu Nombre y con el poder de tu Sangre Preciosa sellamos toda persona, hechos o
acontecimientos a través de los cuáles el enemigo nos quiera hacer daño. Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos toda potestad destructora en el aire, en la tierra, en el agua, en el fuego, debajo de la tierra, en las fuerzas satánicas de la naturaleza, en los abismos del infierno, y en el mundo en el cual nos
moveremos hoy.
Con el poder de la Sangre de Jesús rompemos toda interferencia y acción del maligno.
Te pedimos Jesús que envíes a nuestros hogares y lugares de trabajo a la Santísima Virgen acompañada de San Miguel, San Gabriel, San Rafael y toda su corte de Santos Ángeles.
jueves, 12 de enero de 2012
¡HAZLO TODO POR ÉL¡
Deposito, Jesús de mi vida, todas las cosas que tengo que hacer en este día, en tu Corazón Divino y las empapo en tu Sangre Preciosísima, para que no sea para mí: carga que me oprima, preocupación que me turbe, espina que me quite la paz.
Sino que cada ocupación sea para mí un acto de amor a Ti. Que le dedique a cada una su tiempo con calma y tranquilidad; sin que cause ansiedad antes de hacerla ni después me robe la atención. Sino que en cada instante permanezca hundido mi espíritu, en la paz dulcísima e inalterable de tu amabilísimo corazón. Amén.
Autor: Desconocido
Sino que cada ocupación sea para mí un acto de amor a Ti. Que le dedique a cada una su tiempo con calma y tranquilidad; sin que cause ansiedad antes de hacerla ni después me robe la atención. Sino que en cada instante permanezca hundido mi espíritu, en la paz dulcísima e inalterable de tu amabilísimo corazón. Amén.
Autor: Desconocido
miércoles, 11 de enero de 2012
MENSAJE DE JESÚS
MENSAJE DE JESÚS
¿Porqué te confundes y te agitas ante los
problemas de la vida?
Déjame el cuidado de todas tus cosas y todo
te irá mejor. Cuando te abandones en mí todo se resolverá con tranquilidad
según mis designios. No te desesperes, no me dirijas una oración agitada, como
si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos. Cierra los ojos del alma y
dime con calma. JESÚS, TO CONFÍO EN TI.
Evita las preocupaciones y angustias y los
pensamientos sobre lo que pueda suceder después. No estropees mis planes,
queriéndome imponer tus ideas. Déjame ser Dios y actuar con libertad.
Abandónate confiadamente en mí. Reposa en mí y
deja en mis manos tu futuro. Dime frecuentemente: JESÚS, YO CONFÍO EN TI. Lo
que más daño te hace es tu razonamiento y tus propias ideas y querer resolver
las cosas a tu manera. Cuando me dices: JESÚS, YO CONFÍO EN TI, no seas como el
paciente que le pide al médico que lo cure y le sugiere el modo de hacerlo.
Déjate llevar en mis brazos divinos, no tengas miedo, YO TE AMO.
Si crees que las cosas empeoraron o se complican a
pesar de tu oración sigue confiando. Cierra los ojos del alma y confía.
continúa diciéndome a toda hora: JESÚS, YO CONFÍO EN TI. Necesito las manos
libres para poder obrar. No me ates con tus preocupaciones inútiles, satanás
quiere eso: agitarte, angustiarte, quitarte la Paz. Confía sólo en MI abandonándote
en MI. Así que no te preocupes, echa en MI todas tus angustías y duerme
tranquilamente. Dime siempre: JESÚS, YO CONFÍO EN TI y verás grandes milagros.
Te lo prometo por mi amor.
martes, 10 de enero de 2012
LA CRUZ EN LA MEDALLA DE SAN BENITO
LA CRUZ EN LA MEDALLA DE SAN BENITO
La medalla jubilar de San Benito data de época muy antigua y debe su origen a la devoción que el Santo profesaba al signo adorable de nuestra Redención y al uso frecuente que de él hacia y que recomendaba a sus discípulos para vencer las tentaciones, ahuyentar al demonio y obrar maravillas. En un principio y durante muchos años, la devoción a la Medalla de San Benito fue meramente local y exclusiva para los monasterios benedictinos: Pero la curación milagrosa de Bruno (más tarde el Papa SA León XI) en el siglo XI, lo ocurrido con ella en las hechicerías de Baviera en 1647, y, sobre todo, el breve de Benedicto XIV (12 de Marzo de 1742), contribuyeron poderosamente a su propagación.
EXPLICACIÓN
La Medalla de San Benito representa, de un lado, la imagen de la Cruz, y, en el otro, la del Santo Patriarca. El lado lado de la Cruz suele estar encabezado, o por el monograma del Salvador IHS, o por el lema de la Orden Benedictina: PAX.
En los cuatro ángulos de la Cruz hállanse grabadas las siguientes iniciales; C.S.P.B., que significan: Crux Sancti Patris, Benedicti, o sea; Cruz del Santo Padre Benito, las cuales son como el anuncio de la Medalla y no forman parte del exorcismo.
En las líneas vertical y horizontal, y alrededor de la Cruz, se leen, en el siguiente orden, otras iniciales, cuyas palabras componen la oración y el exorcismo que tanto teme Satanás y que conviene repetir a menudo:
C.S.S.M.L.- Crux Sancta Sit Mihi Lux. La Santa Cruz sea mi luz.
N.D.S.M.D.- Non draco Sit Mihi Dux. No sea el dragón mi guía.
V.R.S.- Vade Retro, Satana. Retírate Satanás.
N.S.M.V.- Numquam suade Mihi Vana. No me aconsejes vanidades.
S.M.Q.L.- Sunt Mala Quae Libas. Son cosas malas las que tú brindas.
I.V.B. - Ipse Venena Bibas. Bebe tú ese veneno.
ORACIÓN, QUE PARA MAYOR FACILIDAD PUEDE REZARSE ASI:
El Sol, de la Santa Cruz
sea mi faro y mi luz,
y el demonio tentador
no sea mi director.
Retírate, ¡Satanás¡
Y pompas y vanidades
no me acondejes jamás,
porque sólo son maldades
y venenos los que das.
Bébelos tú, si te plaz¡
SUS EFECTOS
La maravillosa virtud de la Medalla de San Benito deriva del signo adorable de nuestra Redención que ostenta, de la intercesión del Santo Patriarca y del exorcismo que la acompaña. Son innumerables los efectos saludables que sin cesar produce en quien la usa con devoción y confianza. Es especialmente eficaz:
Contra los maleficios y astucias del demonio. + Contra las tentaciones, sobre todo impuras, y contra la fe, sean propias o ajenas. + Para obtener la conversión de los pecadores, principalmente a la hora de la muerte. + Para defensa de los alucinados, tentados o atormentados por el demonio. + Para aliviar, aún curar, a los enfermos. + Para desvirtuar los venenos. + contra el rayo, pestes, tempestades, incendios y cualquier siniestro. + Para preservar de las plagas a los campos y a los animales...
SU USO
Sobre la manera de usarla y las oraciones que han de rezarse no hay nada prescrito.
Puede llevarse colgada en el cuello, cosida en los vestidos, engarzada en el rosario o simplemente en el bolsillo. Muchos la colocan en las puertas o en los cimientos de su casas, en las empalizadas, en los vehículos...
Al hacer uso de la Medalla y pretender alguna gracia, ha de procurarse invocar, de algún modo, a San Benito; rezar algo, por ejemplo: El exorcismo y oración u oír alguna Misa, o mortificarse en algo, etc., y, sobre todo, ponerse en estado de gracia mediante una buena confesión.
ORACIÓN PARA ENCOMENDARSE A SAN BENITO
¡Oh esclarecido Padre San Benito, Patriarca de los Monjes, Esperanza y consuelo de cuantos a ti claman con todo su corazón¡ Yo me encomiendo humildemente a tu protección santísima, para que por tus excelentes méritos, te dignes defenderme de todo lo que es nocivo al bien de mi alma, y, de tu abundante piedad, me alcances la gracia del arrepentimiento y el don de lágrimas, a finde que pueda llorar digna y copiosamente tanta maldad y ofensas, con las cuales desde la niñez he provocado frecuentemente a Jesucristo, mi amable y deseado Señor, y también de que pueda alabarte y venerarte dignamente.
¡Oh oliva¡ ¡Oh vid verdaderamente feraz de la Casa del Señor¡ ¡Oh vaso de oro puro, adornado de toda clase de piedras preciosas, dulcísimo y elegido según el corazón de Dios, decorado con innumerables carismas, como otras tantas joyas de tan inestimable valor¡ Te pido, te ruego, te suplico con todo el afecto de mi corazón y deseos de mi alma, benignísimo Padre y dulce Maestro, que te acuerdes, ante Dios, de mi pecador miserable, y así me perdone, bondadoso, todos mis pecados, me dé la perserverancia en el bien, no consintiendo jamás me separe de él en ninguna necesidad; antes bien me admita, en pos ti, a compartir con los bienaventurados el gozo de su deliciosa vista, donde contigo y con todo el gran ejército de santos monjes, puesto bajo banderas, pueda alegrarme eternamente; gracia que espero de nuestro Dios y Señor Jesucristo, quien con el Padre y el Espíritu Santo vive y reina en los siglos de los siglos. Amén.
Episcopus Kansanopolitanae-Sti. Josephi
December 19, 1956
Benedictine Convent of Perpetual Adoration Clyde, Missouri
La medalla jubilar de San Benito data de época muy antigua y debe su origen a la devoción que el Santo profesaba al signo adorable de nuestra Redención y al uso frecuente que de él hacia y que recomendaba a sus discípulos para vencer las tentaciones, ahuyentar al demonio y obrar maravillas. En un principio y durante muchos años, la devoción a la Medalla de San Benito fue meramente local y exclusiva para los monasterios benedictinos: Pero la curación milagrosa de Bruno (más tarde el Papa SA León XI) en el siglo XI, lo ocurrido con ella en las hechicerías de Baviera en 1647, y, sobre todo, el breve de Benedicto XIV (12 de Marzo de 1742), contribuyeron poderosamente a su propagación.
EXPLICACIÓN
La Medalla de San Benito representa, de un lado, la imagen de la Cruz, y, en el otro, la del Santo Patriarca. El lado lado de la Cruz suele estar encabezado, o por el monograma del Salvador IHS, o por el lema de la Orden Benedictina: PAX.
En los cuatro ángulos de la Cruz hállanse grabadas las siguientes iniciales; C.S.P.B., que significan: Crux Sancti Patris, Benedicti, o sea; Cruz del Santo Padre Benito, las cuales son como el anuncio de la Medalla y no forman parte del exorcismo.
En las líneas vertical y horizontal, y alrededor de la Cruz, se leen, en el siguiente orden, otras iniciales, cuyas palabras componen la oración y el exorcismo que tanto teme Satanás y que conviene repetir a menudo:
C.S.S.M.L.- Crux Sancta Sit Mihi Lux. La Santa Cruz sea mi luz.
N.D.S.M.D.- Non draco Sit Mihi Dux. No sea el dragón mi guía.
V.R.S.- Vade Retro, Satana. Retírate Satanás.
N.S.M.V.- Numquam suade Mihi Vana. No me aconsejes vanidades.
S.M.Q.L.- Sunt Mala Quae Libas. Son cosas malas las que tú brindas.
I.V.B. - Ipse Venena Bibas. Bebe tú ese veneno.
ORACIÓN, QUE PARA MAYOR FACILIDAD PUEDE REZARSE ASI:
El Sol, de la Santa Cruz
sea mi faro y mi luz,
y el demonio tentador
no sea mi director.
Retírate, ¡Satanás¡
Y pompas y vanidades
no me acondejes jamás,
porque sólo son maldades
y venenos los que das.
Bébelos tú, si te plaz¡
SUS EFECTOS
La maravillosa virtud de la Medalla de San Benito deriva del signo adorable de nuestra Redención que ostenta, de la intercesión del Santo Patriarca y del exorcismo que la acompaña. Son innumerables los efectos saludables que sin cesar produce en quien la usa con devoción y confianza. Es especialmente eficaz:
Contra los maleficios y astucias del demonio. + Contra las tentaciones, sobre todo impuras, y contra la fe, sean propias o ajenas. + Para obtener la conversión de los pecadores, principalmente a la hora de la muerte. + Para defensa de los alucinados, tentados o atormentados por el demonio. + Para aliviar, aún curar, a los enfermos. + Para desvirtuar los venenos. + contra el rayo, pestes, tempestades, incendios y cualquier siniestro. + Para preservar de las plagas a los campos y a los animales...
SU USO
Sobre la manera de usarla y las oraciones que han de rezarse no hay nada prescrito.
Puede llevarse colgada en el cuello, cosida en los vestidos, engarzada en el rosario o simplemente en el bolsillo. Muchos la colocan en las puertas o en los cimientos de su casas, en las empalizadas, en los vehículos...
Al hacer uso de la Medalla y pretender alguna gracia, ha de procurarse invocar, de algún modo, a San Benito; rezar algo, por ejemplo: El exorcismo y oración u oír alguna Misa, o mortificarse en algo, etc., y, sobre todo, ponerse en estado de gracia mediante una buena confesión.
ORACIÓN PARA ENCOMENDARSE A SAN BENITO
¡Oh esclarecido Padre San Benito, Patriarca de los Monjes, Esperanza y consuelo de cuantos a ti claman con todo su corazón¡ Yo me encomiendo humildemente a tu protección santísima, para que por tus excelentes méritos, te dignes defenderme de todo lo que es nocivo al bien de mi alma, y, de tu abundante piedad, me alcances la gracia del arrepentimiento y el don de lágrimas, a finde que pueda llorar digna y copiosamente tanta maldad y ofensas, con las cuales desde la niñez he provocado frecuentemente a Jesucristo, mi amable y deseado Señor, y también de que pueda alabarte y venerarte dignamente.
¡Oh oliva¡ ¡Oh vid verdaderamente feraz de la Casa del Señor¡ ¡Oh vaso de oro puro, adornado de toda clase de piedras preciosas, dulcísimo y elegido según el corazón de Dios, decorado con innumerables carismas, como otras tantas joyas de tan inestimable valor¡ Te pido, te ruego, te suplico con todo el afecto de mi corazón y deseos de mi alma, benignísimo Padre y dulce Maestro, que te acuerdes, ante Dios, de mi pecador miserable, y así me perdone, bondadoso, todos mis pecados, me dé la perserverancia en el bien, no consintiendo jamás me separe de él en ninguna necesidad; antes bien me admita, en pos ti, a compartir con los bienaventurados el gozo de su deliciosa vista, donde contigo y con todo el gran ejército de santos monjes, puesto bajo banderas, pueda alegrarme eternamente; gracia que espero de nuestro Dios y Señor Jesucristo, quien con el Padre y el Espíritu Santo vive y reina en los siglos de los siglos. Amén.
Episcopus Kansanopolitanae-Sti. Josephi
December 19, 1956
Benedictine Convent of Perpetual Adoration Clyde, Missouri
lunes, 9 de enero de 2012
DE LA LECTURA DE LA BIBLIA
1. En la Sagrada Escritura debe buscarse la verdad, no la elocuencia.
Toda la Sagrada Escritura debe leerse con el mismo espíritu con que se compuso.
Cuando leemos la Escritura, más bien debemos buscar en ella la utilidad que la gracia del lenguaje.
Con igual gusto leamos libros devotos y sencillos, que sublimes y profundos.
No repares en la autoridad del escritor, si sería hombre de muchas o pocas letras. Que el puro amor de la verdad te lleve a leerlos.
No preguntes quién lo dice; mira lo que se dice.
2. Los hombres se acaban; "la verdad de Dios dura eternamente".
Dios nos habla de varias maneras, sin acepciones de las personas de quien se vale.
Muchas veces la curiosidad nos estorba cuando leemos las Escrituras; pues queremos entender y discutir ciertos pasajes que debieran leerse sencillamente y de paso.
Si quieres sacar provecho de la lectura, léelas con humildad, sencillez y fe, sin pretender jamás la reputación del saber.
Que te guste preguntar. Escucha callado las palabras de los santos; no te caigan mal los dichos de los viejos, porque no se dicen sin razón.
Tómas de Kempis
domingo, 8 de enero de 2012
EN ESOS MOMENTOS...
* Cuando no sabes qué hacer
* Cuando no puedes decir por qué estás triste
* Cuando todo te da igual
* Cuando ya no quieres luchar
* Cuando te sientes perdido, solo y sin sabera dónde vas
* Cuando lo que tienes parece no importar
* Cuando ves el cielo nublado
* Cuando el sol se esconde
* Cuando estás solo sin saber con quién hablar
* Cuando nadie te entiende
* Cuando necesitas una mano y no la puedes hallar
* Cuando tus planes se suelen frustar
* Cuando el que creías tu amigo te traiciona
* Cuando lo que más amabas se ha ido
* Cuando nada puedes hacer para hacerlo volver
* Cuando un triunfo se convierte en fracaso
* Cuando no encuentras la paz
* Cuando pierdes la fe en ti y en la gente
* Cuando por más que te esfuerzas no puedes avanzar
* Cuando todo esto sucede y algo más
Lo que pasa es que aquí no vas a encontrar ayuda. Debes aceptar que cuando estás caído, agotado, muerto de miedo, sin saber qué hacer... tienes nostalgia de Dios. Búscalo y lo encontrarás.
Autor: Nini Trevit de Álvarez
sábado, 7 de enero de 2012
ORACIÓN DE PROTECCIÓN
En el nombre del Padre, en el nombre del Hijo y en el nombre del Espíritu Santo;
sello y protejo con el poder de la Sangre de Jesucristo el Señor,
mi consciente, inconsciente, subconsciente;
mi razón,
mi corazón,
mis sentimientos,
mis emociones, mis sentidos,
mi ser físico,
mi ser biológico,
mi ser psicológico,
mi ser material,
mi ser espiritual;
todo lo que soy,
todo lo que tengo,
todo lo que puedo,
todo lo que sé,
todo lo que amo;
queda sellado y protegido con el Poder de la Sangre de Cristo el Señor.
Sello; mis planes, proyectos, sueños, ilusiones, viajes, enfermedades;
todo queda sellado y protegido con el poder de la sangre de Jesucristo el Señor.
Me escondo en la llaga del costado herido de Jesús.
Sello y protejo;
mi persona,
mi familia,
mis posesiones,
mi árbol genealógico,
todo queda sellado y protegido con el poder de la sangre de Jesucristo el Señor.
Me escondo en la llaga de la mano derecha de Jesús.
Me escondo en la llaga de la mano izquierda de Jesús.
Me escondo en la llaga del pie derecho de Jesús.
Me escondo en la llaga del pie izquierdo de Jesús.
Me escondo en la llaga del costado herido de Jesús.
Me escondo en el Corazón Inmaculado de la Santísima Virgen María para que nada ni nadie puedan provocar ningún daño;
AMEN.
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